Fue en el Renacimiento, cuando la Società Ballestrieri di Sansepolcro, fundó su corporación que se mantiene desde el siglo XV, con la famosa fiesta Palio della Balestra.
Igual que en otras ciudades italianas, en especial entre Sansepolcro y Gubbio, durante la Edad Media y el Renacimiento se dieron competiciones con un tipo de ballesta denominada «grossa«, con la finalidad de tener siempre a disposición de la ciudad una reserva militar para su defensa. Curiosamente el premio para el vencedor consistía en una pieza de paño para la confección de una prenda de vestir, importante en aquella época ya que no cualquiera se lo podía permitir.
Piero della Francesca insigne artista pintor renacentista, fue propietario de una de las 160 ballestas registradas en el municipio y Cósimo di Medici, durante una de sus visitas a la ciudad, fue ilustre espectador de la fiesta.
Desde 1594, fuentes documentales testifican que la fiesta se celebraba anualmente el segundo domingo de setiembre y se sigue festejando manteniendo la tradición.
Entre los palacios de la Piazza Torre di Berta se lleva a cabo la competición. Se lee un bando a primeras horas de la mañana; al mediodía, después de la bendición de las ballestas, los integrantes de los dos bandos entran en cortejo con el son de tambores y clarines.
Ataviados con los ropajes de época, los abanderados ofrecen un espectáculo de lanzamiento de banderas que exhiben los emblemas y colores de los antiguos barrios o quartieri, los participantes situados a 36 metros de distancia de la diana, disparan las flechas que con su sonido seco rompen el silencio de los espectadores.
Sin duda el Palio della Balestra es un gran evento en una ciudad que no debéis de dejar de incluir en vuestra ruta por la Toscana. Disfrutadla.
Texto e imágenes: © Beni Aguiló toscanaenmijardin.com